Directrices Dietéticas frente a la Alergia a las Proteínas de la Leche

 

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Continuando con el desarrollo de las alergias alimentarias, expondré una guía dietética de los alimentos que se deben consumir y cuales evitar en una alergia a las proteínas de la leche.

La leche materna es el alimento completo y esencial para los lactantes en los primeros meses de vida. Su contenido proteico es de 0,9-1,1 g/100 ml, con un 60% de proteínas séricas (suero de la leche), y un 40% de caseína. Cuando la lactancia se interrumpe, se indica la sustitución de la leche materna por una fórmula láctea a base de leche de vaca total o parcialmente adaptada. Esta leche posee un elevado contenido en proteínas entre 3,0 – 3,5 g/100ml.

Las caseínas constituyen el 80% del total y las proteínas del suero representan el 20%; todas excepto la beta-lactoglobulina, están presentes en la leche de mujer. Con la lactancia artificial, el niño recibe una fórmula adaptada de leche de vaca, con una proporción de proteínas séricas, caseínas, lípidos, sales y vitaminas que se asemeja a la de la leche humana, pero con diferencias estructurales en sus proteínas.

El consumo de leche puede producir reacciones de alergia a las proteínas contenidas en la misma. La alergia a la leche ocupa el primer lugar en importancia entre las alergias alimentarias en niños. La leche contiene más de 40 proteínas, todas ellas posibles alérgenos. De ellas, las fracciones sensibilizantes más frecuentes son: beta-lactoglobulina, alfa-lactoalbúmina, seroalbúmina, caseína y gamma-globulina. Es frecuente encontrar sensibilidad a varias de estas proteínas de forma simultánea. La lactosa podría contener trazas de caseína y de proteínas del lactosuero (lactoalbúmina, lactoglobulina)

El consumo humano de leche de otros herbívoros tales como, la leche de cabra y de oveja, contienen proteínas cuyas estructuras y propiedades son muy similares a las de vaca, por ello, pueden inducir reacciones alérgicas cruzadas. No obstante, se observa una débil reacción cruzada con leche de yegua, burra, camello, cuyo consumo no es habitual

Por tanto, el tratamiento dietético de la alergia a la leche es:

Excluir de la alimentación la leche. Es el tratamiento efectivo para todos los pacientes con alergia a la leche de vaca. Estos pacientes deben seguir una dieta exenta de leche de origen animal (vaca, cabra, oveja…) y de sus derivados; además deben abstenerse de productos que la contengan.

En el caso de niños con lactancia materna exclusiva se aconsejará continuar con ella. Si el niño presentara síntomas con la leche materna, la madre deberá excluir también este alimento de su dieta. Si el bebé va a continuar con una fórmula láctea artificial, se recurrirá a fórmulas especiales de sustitución de acuerdo a la edad. Las fórmulas adaptadas de leche de vaca extensamente hidrolizadas  son bien toleradas por la mayoría de los niños con alergia a la proteína de la leche, aunque al principio, durante las primeras tomas la rechazan por el sabor.

Todos los hidrolizados y las fórmulas elementales se caracterizan por  un sabor y olor desagradables, al que los niños, en poco tiempo, se acaban acostumbrando.

Cuando un niño está ingiriendo estas fórmulas lácteas hidrolizadas,  se observarán cambios en el aspecto de sus deposiciones, éstas serán de consistencia semilíquidas y de color verdoso, lo que no es indicativo de alguna alteración digestiva,  no es una señal de alarma.

En raras ocasiones, sobre todo en pacientes con intensa sensibilización o cuadros de mala absorción, hay que recurrir a fórmulas especiales compuestas de aminoácidos esenciales (unidades de las que se componen las proteínas). La experiencia es escasa con los hidrolizados de otras fuentes y no se aconsejan las fórmulas de soja en niños menores de 6 meses.

La dieta de evitación de leche debe extremarse en pacientes que muestren graves reacciones anafilácticas, que ponen en peligro sus vidas, y debe prestarse atención a la posibilidad de la existencia de alérgenos de la leche ocultos en otros alimentos.

Es importante considerar que si la madre que debe abstenerse del consumo de leche, un suplemento de calcio no lácteo. Los que más fácilmente se absorben son citrato de calcio y carbonato de calcio.

Alimentos que no deben ser consumidos con una alergia a la leche

  • Papillas de cereales y comida para bebes con leche.
  • Leches acidificadas.
  • Mantequilla
  • Quesos frescos o curados, requesón
  • Leche con chocolate
  • Caseinato de calcio, de magnesio, de potasio y de sodio.
  • Caseínas e hidrolizados de caseínas
  • Natillas
  • Suero de leche sin lactosa.
  • Lactoalbúmina
  • Fosfato de lactoalbúmina.
  • Dulces con cremas y coberturas de chocolate.
  • Leche de vaca, cabra, oveja o cualquier otro animal( en polvo y líquida)
  • Leche evaporada, condensada.
  • Crema ácida de leche.
  • Nata
  • Helados
  • Yogurt de leche de cabra, vaca, oveja, búfala, etc
  • Batidos lácteos, flanes
  • Zumos con leche
  • Productos de repostería y pastelería: tartas, pasteles, galletas, magdalenas, donuts, etc.
  • Cereales procesados con productos o sólidos añadidos
  • Chocolate con leche, turrón, caramelos.
  • Fiambres y embutidos: jamón o pavo cocido, patés, salchichas, salchichón, chorizo, lomo, etc.
  • Otros: el pan con leche, numerosas salsas y pastillas de concentrados de caldo, sopas preparadas y algunas conservas de legumbres
  • Leche, sólidos lácteos, caseína o caseinatos (H4511, H4512), suero de leche, lactoglobulina o lactoalbúmina y betalactoglobulina
  • Los aditivos E, 325, 326, 327, 472, 480, 481, 482, 575, 585, 966, con nombres que tienen la raíz lact-, como láctico, lactato, lactilato, lactona, lactitol, suelen ser sintéticos

En remplazo de la leche de vaca, las nodrizas con hijos alérgicos a la leche de vaca, pueden consumir bebidas de origen vegetal a base de almendras, avena, arroz o de coco.

La bebida de almendras: su riqueza nutricional radica en su aporte de calcio, fósforo, hierro no hem, ácido fólico y potasio. Posee proteínas vegetales y ácidos grasos mono insaturados, y ácido linoleico (omega6), un ácido graso esencial, así como, vitaminas.

La Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex  recomiendan:
  • Que el paciente alérgico porte, en un brazalete, pulsera o chapa identificativa, con letra clara y bien visible, su calidad de alérgico y a qué alimento en concreto lo es.
  • Se debe consultar al médico especialista la conveniencia de llevar adrenalina auto inyectable (ALTELLUS o JEXT), y que paciente, familiares y cuidadores tengan el entrenamiento necesario para su administración.
  • Se debe advertir siempre al médico y al farmacéutico la condición de alérgico y, aún así, ante cualquier medicamento, se debe leer cuidadosamente el prospecto en el apartado de composición.

Referencias:

http://www.alergiafbbva.es

http://www.aepnaa.org